Historia

Encuentro Vecinal Córdoba comenzó como un grupo de ciudadanos cordobeses ajenos a la actividad política que decidió meterse en política para cambiarla. “Durante años nos limitamos a quejarnos de la inoperancia, errores y corruptelas de políticos y gobernantes. Protestamos mirando desde fuera la política, sin aportar nada positivo para el cambio -que es cada vez más urgente y necesario, fueron años de queja estéril, que no produjeron ningún cambio.-” A comienzos de 2011, nace Encuentro Vecinal Córdoba, mediante la fusión de Encuentro por Córdoba y la Unión Vecinal Córdoba, a los meses de obtener la personería partidaria participó en su primera elección, obteniendo 30.818 de votos y se constituyo como quinta fuerza entre 14 y obtuvo un Legislador Provincial, el Dr. Aurelio García Elorrio. Sus años como legislador han sido memorables, al punto de ser reconocido como “legislador del año” 3 veces consecutivas, por los periodistas acreditados en la Legislatura. Con el trabajo contante el partido se va consolidado En las elecciones del 2015 obtuvo 34,447 votos y mantuvo la banca,  tras dos períodos de mandato consecutivos logrados, en el año 2019 se presento a elecciones con el eslogan Es Tiempo de Encuentro y obtuvo 81.288 votos y dejó de ser un partido de banca única incorporando a la legisladora María Rosa Marcone, consolidándose además como cuarta fuerza a nivel provincial y no solo tuvo el crecimiento a nivel provincial sino también creció en 11 localidades de la provincia obteniendo 23 concejales y tribunos de cuenta electos.

Otros cuatro temas nos distinguen de todos los partidos políticos en la Provincia:

  • El respeto sin excepciones ni condicionamiento alguno, de la dignidad de todo ser humano, desde el comienzo de su vida en la concepción, hasta su muerte natural;
  • La promoción del matrimonio entre una mujer y un varón, con la debida protección jurídica y social, para asegurar su estabilidad. Esta unión da origen a la familia, que es la célula básica de la sociedad a la que aspiramos;
  • La tutela del derecho-deber de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones, también en los campos de la moral y religioso; sin interferencias o imposiciones del Estado o de los gobieros de turno. Esto garantizará la educación en la libertad a las futuras generaciones de cordobeses, que no serán manejados como títeres por los funcionarios de turno;
  • Todo el comprometedor campo del Bien Común Político, con sus múltiples y ricas opciones concretas posibles. El Bien Común es el bien de todos, no el de la mayoría, ni mucho menos el de los amigos del poder. Puede no beneficiar a todos, pero nunca debe dañar a nadie. El el nuevo paradigma: pensar y ejecutar todo lo político, mirando al bien objetivo de todos y cada uno de los cordobeses.